En la carretera Ferrol-S. Jorge, a la altura de Balón, se cogerá el desvío que lleva a Doniños hasta el lugar de Fontá, a cuya izquierda se eleva el monte en el que se emplaza el castro.
De ladera.
Es destacable la proximidad al mar y a la laguna de Doniños. Está emplazado en la ladera Norte del monte. Se halla a unos 2,5 kilómetros de los castros de Vilabuide y Lobadiz.
Hacia el norte la defensa se basa en pendientes que aprovechan el propio monte.
Actualmente se accede al interior por un camino que lo atraviesa de Este a Oeste y por otro situado en el Suroeste. La entrada original está emplazada en la parte Este del castro, protegida posiblemente por un torreón. Hay que mencionar los caminos que rodean al segundo muro y que se deben a la explotación forestal del monte.
Los vecinos recuerdan haber encontrado molinos de piedra así como una especie de horno circular, de pequeño tamaño, localizado cerca de los muros. Asimismo no falta el hallazgo de alguna vasija de barro.
Las historias que hablan de los "mouros" hacen también referencia a su modo de vida (obtención de recursos marinos, protección contra los fenómenos meteorológicos y alimentación en general). También se cuenta la existencia de un camino que iba hasta la laguna de Doniños.
Es frecuente que la tradición hable de comunicaciones soterradas a modo de túnel (en este caso un camino amurallado) que unirían el castro con otros lugares (p.e. en el castro de Rodó). Tampoco podemos dejar de mencionar que al extraer piedras del castro se descubrió la existencia de muros soterrados de posibles edificaciones castreñas.