Siguiendo la carretera Ferrol-Cedeira, después de sobrepasar Atios se toma el desvío a la derecha que conduce a S. Saturnino, y recorridos 5,6 kilómetros, se va a la izquierda. A 2,6 kilómetros debe girarse de nuevo a la izquierda. Pasado un kilómetro, un cruce a la derecha nos conduce a Lousada directamente.
De cima.
A menos de 1 kilómetro de distancia del castro se encuentra el río Forcadas con su embalse. El castro más cercano es el de Crecente.
Es aventurado dar las dimensiones de sus ejes debido al fuerte abombamiento interior. El único tramo de muro estudiado es de tipo terraplén, con una longitud de unos 115 m. Al exterior de este muro pasa un camino que lo rodea, posiblemente aprovechando un antiguo foso. En el interior, ahora impracticable, hubo un camino que rodeaba perimetralmente el recinto.
En uno de los extremos del mencionado muro se encuentra un acceso casi bloqueado por la maleza.
El lugar se asocia con los "mouros" y se menciona la existencia de una cabra de oro enterrada en el recinto, sin que pudiéramos recoger más detalles. Según recuerdan los lugareños, en el interior había unos "muritos de pedra feitos". También nos contaron que en un lugar cercano, llamado Bouza do Forno, apareció una señora muerta y desde entonces se le llama Vellamorta.
En el interior se encuentran abundantes piedras de gran tamaño, así como peñascos de roca madre. A causa de la maleza, su acceso es muy dificultoso.