Siguiendo la carretera Ferrol-Cobas, a la altura del kilómetro 7,7, coger un desvío que lleva hasta Esmelle. Recorrido medio kilómetro, a la izquierda, se distingue ya el monte en el que se sitúa el castro.
De cima.
Se caracteriza por zonas de valle regadas por sendos arroyos y dista del mar poco más de dos kilómetros. Al Noreste, en esta misma dirección, se encuentra el castro de Papoi.
Posee dos accesos, situado el principal en la zona Sureste y el otro al Noreste. Por el interior, paralelamente a los muros, discurre un camino.
Excavaciones realizadas junto al segundo muro al Sureste pusieron al descubierto dos edificaciones. La primera se halla más arriba, siendo un espacio de 1,7 m. por 1,8 m. limitado por paredes de piedra de hasta 80 cm. de altura. En la segunda se aprecia la esquina de una construcción con aristas redondeadas; el muro tiene un grosor de 50 cm. y visto frontalmente se distinguen dos partes: una inferior de 40 cm. a modo de cimientos y otra superior de 70 cm., que al igual que la anterior edificación presenta una superficie lisa.
Aparte de esto mencionaremos los hallazgos de un cacharro de barro, una cadena de oro y de piedras trabajadas.
Se cuenta que había tesoros enterrados en baúles compuestos de enormes cantidades de monedas de oro. Al igual que en otros lugares se habla de un túnel que comunica el recinto con la playa. No deja de ser curiosa una historia que habla de un asentamiento de romanos en el llano y en el castro, los cuales entablaron luchas con los ingleses empleando "obuses" allá por el 1700. (Estas aseveraciones deben ser examinadas no en un aspecto literal sino en tanto que son un cúmulo de informaciones diversas que posteriormente fueron conjugadas).